viernes, 12 de diciembre de 2008

Hipercultura - ['D'efinición (parte 02)]

¿En qué consiste?
La Hipercultura parte de varias ideas, La primera de ellas es que nada es estático, por lo tanto, todo está en constante movimiento y esto a su vez quiere decir que todo es perfectible. De este modo, su principal característica es el cambio, la evolución, la mejora... ni siquiera el concepto mismo está exento de ello. Hipercultura no es un conjunto de normas y lineamientos fijos o rígidos que deberá seguir todo aquel que desee adoptarla, sino un serie de puntos en el espacio abierto que cada quien deberá interpretar bajo su propia convicción y entonces trazar su propio y único camino. Pero no cualquiera tiene la fuerza para hacerlo o el deseo de encontrarla en su propio interior. La misma Hipercultura muere y renace todos los días con cada idea y cada acción, por lo tanto, el significado de este término se reinterpreta paulatina e ininterrumpidamente e incluso, muy posiblemente llegue el día en que este conjunto de letras se vuelva obsoleto y sea necesario acuñar un nuevo término para denominarlo.

La Hipercultura no surge espontáneamente o sin razón aparente en medio de la nada, ni pretende tener un origen ajeno al mundo que la rodea. Es una consecuencia de la interacción entre individuos, culturas y sociedades que han existido, existen y existirán; pero no es un punto intermedio entre los elementos involucrados, o un bonito collage selectivo. Es más, ni siquiera un pegote tosco entre ellos sería una definición correcta y mucho menos una suma o producto de factores, pues aunque inevitablemente toma elementos preexistentes, los recombina de modo que el resultado no necesariamente es o busca ser afín a aquello que lo originó.

Y es que aunque comparte rasgos con la sinergia en el sentido de que la conjunción de diversos elementos da como resultado algo distinto a lo que cada componente pueden lograr de forma aislada [lo cual, también es similar al principio de Gestalt, de que “El todo es Mayor que la Suma de sus Partes”], en este caso, la diferencia es que el resultado no necesariamente va en la misma dirección que aquello de lo que se origina o es algo buscado o esperado, de modo que sería mas bien una especie de ‘anti-sinergia’.

No es el gramo de oro que los alquimistas lograron crear con su piedra filosofal, sino lo que surge de entre todas las toneladas de desechos de sus ensayos fallidos. No es un producto limpio y reluciente que está en los aparadores de las tiendas caras, sino un subproducto de los procesos sociales, aquello que es desechado y declarado inválido e inaceptable, y que regularmente pasa desapercibido por el resto de la sociedad, porque les desagrada voltearlo a ver y prefieren ignorarlo o simplemente son incapaces de notarlo.

En parte, surge de los basureros, de las latas y envolturas vacías tiradas en la calle y de las colillas de cigarro en los ceniceros, pero no es algo material, no porque pensemos que es algo superior o creamos ilusoriamente habernos desligado del plano físico, sino porque no es algo que puedas poseer y tocar, sino sencillamente por es un concepto, y por lo tanto es mas afín a nuestra parte intelectual y emocional. En ese sentido, también es similar a una ‘no-cultura’ o una ‘anti-cultura’, pero no es ‘esclava de sus enemigos’, no está sujeta a llevar la contraria o negar todo lo que sus ‘antagonistas’ digan.

Y entonces, ¿Cómo puede una Mentalidad Superior surgir de entre los desechos de los demás?...

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Hipercultura - ['D'efinición (parte 01)]

Término elegido para denominar un concepto en apariencia muy abierto o ambiguo, surgido a raíz de las interacciones de ciertos elementos que conforman las sociedades humanas actuales, pero cuya esencia, cuyo núcleo, es bastante simple.

Aunque con anterioridad se ha utilizado esta palabra, producto de la yuxtaposición de los términos ‘Hiper’ y ‘Cultura’, el significado aquí postulado es distinto a cualquier uso previo, ya sea el surgimiento de nuevas conductas y estilos de vida derivados del uso cotidiano de ciertas tecnologías modernas o cualquier otro.

De manera aislada, el sufijo de origen griego ‘Hiper’ significa literalmente “superioridad”, “exceso” o “exageración”, es decir, algo que se sale de los límites habituales o considerados ‘normales’.

Por su parte, ‘Cultura’ nos remite principalmente a un conjunto de conocimientos y sus expresiones dentro de un grupo social determinado. Estas expresiones regularmente incluyen costumbres, tradiciones, un sistema de creencias, normas, etc.

Pero no se trata solo de juntar las palabras y sumar sus significados, sino más bien, de entender esta particular interrelación que se genera entre ellas y lo que a su vez representa. Por lo tanto, Hipercultura no significa un ‘exceso de conocimiento’, un ‘demasiadas costumbres’ o ‘tradiciones superiores’. Más bien, Hipercultura se refiere a aquello que está ‘más allá de la cultura misma’, más allá de esas costumbres, tradiciones y creencias aceptadas por los diversos grupos sociales como ‘correctas’, incluso transgrediendo lo que es considerado como ‘normal’ por la humanidad como especie.

Tal vez habrá quien opine que serían más apropiados otros términos como “transcultural”, “contracultural” o en su defecto, “hipercultural”; sin embargo, sería impreciso, ya que a su vez, es también un nuevo tipo de cultura, pero no una perteneciente a determinada comunidad o dependiente de una estructura social con miembros o afiliados, pues mas bien, es un grupo de conceptos, en su mayoría abstractos y carentes de valor real de manera aislada pero que en conjunto nos servirán como guía en la búsqueda constante de nuestra propia subsistencia y superación, y en consecuencia, de lo que nos rodea. En otras palabras, una Mentalidad Superior.

Y entonces muchos dirán que no es la primera vez que leen o escuchan de algo similar, que a lo largo de la historia humana han surgido innumerables movimientos e ideologías de inconformidad con el sistema… y es cierto. No pretendemos ser los únicos o los primeros en decir esto ni tampoco decirlo con palabras que nunca antes nadie haya escuchado, porque si así fuera ¿Quién las comprendería? Y por supuesto, no intentamos negar la influencia y afinidad con otras formas de pensamiento que existen en el pasado, presente y futuro, pero el vínculo con esas otras ideologías, no es para nosotros algo rígido o infalible.

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HiperCultura (Genesis)

“13Y dijo Caín a Yahweh: Grande es mi castigo para ser soportado. 14He aquí me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará. 15Y le respondió Yahweh: Ciertamente cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado. Entonces Yahweh puso señal en Caín, para que no lo matase cualquiera que le hallara.” El Génesis.

La historia del hombre es la voluntad de poder, es el deseo de la conciencia señorial (Caín), quien se impone a la conciencia servil (Abel), en la batalla por la gracia divina (el ser interior), las conciencias se enfrentan a muerte para evolucionar. Caín era un ser hiperbóreo quien poseía la determinación de abolir la relación codependiente que ejerce el mundo exterior, su búsqueda era el conocimiento de si mismo, máxima gravada en el dintel del templo de Apolo en Delfos con la frase “Nosce te ipsum” conócete a ti mismo. La revolución de Caín es un combate interior, en busca de la libertad absoluta que alcanza solamente el ser firmemente establecido.

Abel se convirtió en el esclavo de la voluntad de Caín, dedicándose a la tarea cotidiana de crear el mundo de su amo con el uso de herramientas, así adquirió una gran destreza, que con el tiempo le dio la victoria sobre el amo, puesto que la voluntad de los hijos de Caín se perdió ante el servilismo del esclavo, el cual seguía reproduciendo la cultura que consumía el amo. Los hijos de Caín al no poseer un adversario digno se perdieron en el Hedonismo y el aburrimiento creando el arte, de ahí la diferencia entre artesanía y arte, el arte responde a una búsqueda interior del artista, por lo cual es útil solo para el mismo. La artesanía en cambio busca ofrecer un servicio utilitario.

Esto nos lleva a un fetichismo evolutivo, puesto que la voluntad de poder se transfirió al objeto en si. Las cosas que crea el esclavo se adueñan de la subjetividad del amo y el esclavo ambiciona tener este estatus. El esclavo produce pero no consume lo que produce, el amo consume pero no produce lo que consume, el miedo del amo es perder la propiedad que le da la capacidad de consumo y la única manera de mantenerla es creando leyes estableciéndolas en un contrato social y "lo que pierde el hombre por el contrato social es su libertad natural y un derecho ilimitado a todo lo que intenta y puede alcanzar; lo que gana en él mismo es la libertad civil y la propiedad a todo lo que posee." Este pensamiento de Rousseau, en su tiempo y contexto social eran adecuados, pero la cultura es un ser evolutivo que no puede detenerse a obedecer leyes obsoletas, la propiedad y el miedo al castigo impuesto por el dogma que la protege es la causa de que la humanidad haya perdido la voluntad de vivir su propia experiencia, “Hay que tener una fuerza de predilección para las cuestiones que ahora espantan a todos; poseer el valor de las cosas prohibidas…”

La HiperCultura es el movimiento de los creadores que consumen su propia producción, es una alternativa a la sociedad que reclama el derecho de ser protagonista de su propia experiencia. La humanidad merece vivir libre del la colonización subjetiva a la que hemos sido sometidos.

Seguro que “De aquí nadie sale vivo” pero los espíritus magistrales con sed de absoluta libertad, experimentaran el potencial de sus capacidades creadoras, modelando ha conciencia al hombre del ahora, la bestia interior ha despertado bruscamente quebrantando las cadenas ilusorias del dogma y de toda moral limítrofe, toda ley que restrinja el derecho de la máxima expresión del hombre libre o Hiperbóreo, es un atentado al la humanidad. La única posesión del hiperbóreo es su libertad absoluta de decidir día a día su experiencia en la tierra, y con este derecho inalienable nace su única obligación que es seguir la orden instintiva de vivir en superioridad.

Hijos de Caín salgan de sus escondites, el estigma se reconoce claramente en el entrecejo del segregado, es un gesto de preocupación y disgusto por lo cotidiano. Recuerden que cualquiera que mate a los hijos de Caín, setenta veces siete serán castigados.

"En memoria de Friedrich Nietzsche"